Levántate y anda
Eso mismo le dijo Jesús a Lázaro. Y en eso consiste la vida, en levantarse una y otra vez, en no rendirse, en definitiva en vivir. Una mala experiencia (o una buena que se termina) no puede ser óbice para que nos hundamos, para que no veamos luces al final del túnel.
En la vida hay momentos buenos y momentos malos, eso es indudable. Lo que de verdad importa es disfrutar al máximo los buenos y olvidar cuanto antes los malos. Yo trato de pasarlo lo mejor posible, y, cuando alguna cosa se tuerce y no puedo enderezarla, solo queda mirar de nuevo hacia adelante. No hay otra opción.
Me caracterizo por ser optimista, por buscar siempre el lado brillante de la vida. Eso me hace ser despreocupado, poco maduro. Pero la verdad es que no me preocupa, mientras sea feliz yo y los que me rodean. Soy un niño, generalmente feliz.
Y cuando menos feliz es uno, más tiene que esforzarse por salir a la superfície. No hay que dejar de mover los brazos, hay que buscar maderos a los que aferrarse para superar los malos momentos. Es importante darse cuenta que aunque un barco se hunda, siempre podrás hacer otro crucero, no en el mismo barco, pero que seguro disfrutarás.
Así que ya sabeis, a levantarse y a andar.
Yo no pienso quedarme sentado.
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home